Opinión: Alan García, ni héroe, ni mártir

Opinión: Alan García, ni héroe, ni mártir

Por: Omar Ordoñez 

La noche del 27 de enero del 2001 en la Plaza San Martín, en Lima, vi, aunque muy de lejos, por primera vez a Alan García Pérez dando, acaso el mejor discurso de  su vida, y acaso el mejor que yo presencié. Cientos de apristas me circundaban, todos con la mirada puesta en él y la suya en la de ellos. “¡Por nueve años he caminado sólo en el mundo..!”, “Vengo sin rencor…!, ¡¿Qué importa lo que me hayan hecho sufrir?!, ¡…me parece una añoranza estar con ustedes! (emulando a Calderón de la Barca), ¡… arriba la juventud!”, eran algunas de las frases que recuerdo. Ese año su popularidad repuntó en unas cuantas semanas y casi gana las elecciones presidenciales después de nueve años de exiliado y fugitivo.

Algunos discursos de sus compañeros de Partido ante su ataúd luego de su suicidio el 17 de abril pasado,  señalaron aquel acto como digno y honorable por no dejarse vejar y enmarrocar para ser conducido a una prisión de la que probablemente ya no hubiese salido vivo jamás. Las tesis del Ministerio Público le hicieron jaque mate y el pateó el tablero, impidiendo que el juego acabe. La forma de su muerte dejó en estado catatónico a todo aquel que por algún medio se enteraba. Pasada la apnea me atrevo a remembrar al sucesor de Haya en la conducción del Partido Aprista Peruano, del cual como su antecesor seguramente ya se prepara abundante hagiografía.

El 06 de marzo de 1979, refiere Nelson Manrique en ¡Usted fue Aprista!, Haya de La Torre se retiró oficialmente de la presidencia de la Asamblea Constituyente, enfermo del cáncer pulmonar que padecía y el 03 de agosto del mismo año, luego de firmar la Constitución de 1979 falleció. Históricos apristas como Luis Alberto Sánchez, Ramiro Prialé, Andres Townsend Ezcurra, Armando Villanueva del Campo, Manuel Seoane, entre otros, ya andaban viejos. Otros buenos tipos como Manuel Scorza, Luis De la Puente Uceda, Juan Pablo Chang, Magda Portal, Gustavo Válcarcel, Serafín del Mar o Ciro Alegría hacía tiempo que se habían desembarcado del otrora antimperialista APRA. Le tocaba ahora a un joven orador, Secretario de Organización del Partido en 1977, suceder al caudillo irremplazable, su nombre era Alan Gabriel Ludwig García Pérez, el cual, si la teoría psiconalítica es válida, le tenía terror y trauma a la cárcel, ya que esta le privó de conocer a su padre durante los primeros cinco años de su vida.

Alan reemergió el discurso nacionalista, popular y antiimperialista que se había desvanecido del verbo y la práctica de Haya y la quizo implantar en al menos los dos primeros años de su primer gobierno (1985-1990)  estableciendo una economía heterodoxa para el país en contra de los designios ortodoxos con que los organismos financieros internacionales maniataban a los países latinoamericanos, quizo ser el líder de América en esta lid, sin embargo, como dice Héctor Vargas Haya en Frustración Democrática y Corrupción en el Perú, la pusilanimidad de otros mandatarios latinoamericanos lo dejaron solo.  “… esta falta de solidaridad de los gobernantes amigos de Latinoamérica – dice Vargas Haya –  no debió servir de justificación para la represalia inhumana del FMI y de los organismos internacionales financieros  mediante bloqueos crediticios internos y externos con la interesada cooperación de la banca y las entidades financieras peruanas”. De este modo, siguiendo con su convicción intransigente hasta aquí, intentó nacionalizar la Banca Nacional, ya que los subsidios y exoneraciones tributarias que hacía hasta ese entonces a los capitales nacionales (que habían financiado su campaña electoral según Alfonso W. Quiroz) a través del dólar MUC y a los alimentos de primera necesidad iban agotando las reservas internacionales que sostenían la economía del país. El aumento de sueldos y la producción de monedas y billetes en cantidades exorbitantes trajeron la más grande inflación de la Historia Republicana del Perú. El empleo bajo de 60% a 17%.

Alan era un tipo narcisista y ególatra y como Victor Raúl (que nunca se dejó eclipsar ni siquiera por su gran amigo Luis Alberto Sánchez a cuyo arte desdeñó alguna vez en una epístola que le escribió) no toleraba a nadie que opacara su ánimo principesco y de hombre predestinado por la historia para ser el salvador del Perú, quizá por eso permitió que las milicias peruanas cometieran genocidios en Accomarca y Cayara (Ayacucho) o en Molinos (Junín), quizá por eso permitió las matanzas de los penales de El Frontón, Santa Bárbara y El Lurigancho. Nadie podía ser más antimperialista que él, ni Sendero, ni el MRTA, ni Abimael Guzmán, ni el ex aprista Víctor Polay., quizá por eso absorbió a las tres Fuerzas Armadas en el Ministerio de Defensa a través del cual tenía su control total, quizá por eso el corte de parte de la compra de veintiséis aviones caza Mirage 2000, quizá por ello se reunía con traficantes de armas como Abderramán El Assir. Quizá por ello en su autoexilio y cuando dejó el poder sintiéndose tal escribió el Mundo de Maquiavelo y más adelante Pizarro, el Rey de la Baraja, quizá por ello al mayor de sus hijos varones llamó Alan Raúl Simón (equiparando a García con Haya y Bolívar).

Pero seguramente consciente de que la vida es sueño y los sueños, sueños son, y de que sólo se vive una vez y que quizá sólo iba a gobernar una vez, la codicia y el engolosinamiento de poder como diría Jhon Loocke hicieron que incursionara en el pecado de la corrupción, de los que los más emblemáticos fueron los del BCCI, el de los aviones mirage y el tren eléctrico. Una Comisión del Congreso que lo investigó al término de su primer gobierno, integrada por Fernando Olivera Vega, Lourdes Flores Nano, Pedro Cateriano y Fausto Alvarado y otros concluyó, con el aporte de las agencias privadas de detectives norteamericanas, Kroll de Nueva York y Larc de Miami, y del fiscal de la ciudad de Nueva York, Robert Morgenthau, que Alan habría cometido los delitos de enriquecimiento ilícito, defraudación tributaria y concusión. Más adelante, en 1993, cuando Sergio Siragusa, jefe de Tralima, afirmó que depósitó 7 millones de dólares en una cuenta de Alfredo Zanati, amigo de García, el Ministerio Público le apertura un proceso judicial por colusión ilegal, tráfico de influencias y cohecho pasivo, además de enriquecimiento ilícito, sin embargo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos presidida por el expresidente colombiano que lo ayudó a fugar del Perú en 1992, César Gaviria, recomendó que se desestimaran los cargos de García. Los delitos finalmente prescribieron y García tenía el camino para volver al Perú a reencontrarse con el poder escoltado de su rutilante oratoria.

A lo largo de su vida tuvo una casa de Chacarilla valorizada en 110 mil dólares antes de ser Presidente, una casa en Naplo de 150 m2, un departamento en la Av. José Pardo, un terreno en Chaclacayo, un departamento de millón de dólares en Paris de 196 m2, casas de playa, una casa comprada en 1979 en General Varela en Miraflores, un departamento en Bogotá, una casa en las Casuarinas, la que alquilaba a 3500 dólares mensuales, una casa de 400 m en la urbanización en Rosedal en Miraflores, entre otros. Sin embargo, cuando iba a ser detenido, o acaso asesinado según su versión, como consecuencia del autogolpe de Estado del 05 de abril de 1992, salió del país a su exilio voluntario por más de 9 años en que el Poder Judicial Peruano no lo pudo o quizo repatriar y juzgar. No obstante ello, el Vocal Supremo Hugo Sibina concluyó en sus investigaciones que Alan García había llegado a tener un avión y que, con triquiñuelas, había llegado a ser propietario del 66% de la empresa 11. 60, canal 13, que luego la vendió a Genaro Delgado Parker. Pese a todo ello, sus delitos prescribieron y nunca la justicia peruana lo sentenció.

Hacia el año 2000, el contexto nacional e internacional habían cambiado, Alan había vivido entre 1992 y el 2000 entre Colombia y Europa, con su segunda pareja oficial, Pilar Nores, y sus 4 hijos, un varón y tres mujeres en zonas lujosas de este continente a decir del periodista Álamo Pérez Luna. Fujimori había impuesto el modelo económico neoliberal en el Perú y había capturado y eliminado a los principales líderes subversivos del MRTA y Sendero Luminoso, la subversión había sido extinguida, pero había consolidado una dictadura fáctica que estaba en debacle. En el escenario político no había una “figura brillante” como la de García que lo pudiera suceder. Como Pizarro, el Rey de la Baraja, decidió volver al país para intentar volver a ser su Presidente y aunque fracasó en su primer intento ante Alejandro Toledo, supo rebobinarse totalmente y adoptó una postura de cambio responsable en el 2006 venciendo a Ollanta Humala en las elecciones para convertirse en el Presidente del Perú por segunda vez.

En su segundo gobierno enterró su discurso antimperialista, nacionalista y populista. Ahora era más de Confucio y la Globalización (obra que escribió y en la que se nota su viraje). Todo en él y en el APRA habían cambiado “por los nuevos tiempos” (Véase 90 años de Aprismo). De hecho, en su segundo gobierno, fue un buen amigo del FMI, del BM, de Estados Unidos, de las transnacionales, del libre comercio (firmó Tratados además de USA con Chile, China, Canadá, Singapur, México, Liechstenstein, Islandia, Noruega, la Unión Europea, Tailandia, Corea del Sur, entre otros) y, por supuesto, del seductor dinero. En su segundo gobierno, el crecimiento económico, medido en el PBI, llegó a su cúspide (lo que no necesariamente es desarrollo en términos de Walter Rey). Era una oportunidad perfecta para reivindicarse de las secuelas de su primer gobierno. Después de la época del guano en el siglo XIX, el Perú atravesaba el mejor de lo escenarios macroeconómicos. Así, ejecutó, según él, más de 1200 obras millonarias en su periodo gubernamental. Sin embargo, casi todas estas megaobras tuvieron como denominador común con el primer gobierno, la corrupción develada, entre otros, por Juan Pari quien ha publicado Estado Corrupto. Los Megaproyectos del caso Lava Jato en el Perú u Odebrecht, la empresa que Capturaba Gobiernos de Francisco Durand.

Símbolos de la corrupción fueron:

  • El otorgamiento de la buena pro a la empresa Discover Petroleum Internationalpara la explotación de cinco lotes petroleros de manera irregular en el 2008, tal como se reveló a través de unos audios donde se escucha al aprista Rómulo León informar a Alberto Químper, ex director de Perú-Petro, que Discover Petroleum estaba dispuesto a pagarle 5 000 dólares mensuales por ayudarla a ganar los contratos.
  • La aprobación de García y sus ministros de un sistema legal excepcional que le permitió a Odebrecht y su socia Graña y Montero incrementar en más de 400 millones de dólares el costo de los tramos 1 y 2 de la Línea 1 del metro de Lima.
  • Indicios de corrupción en la implementación del programa “Agua para Todos” el cual tenía como finalidad garantizar el abastecimiento de agua potable para la población urbana y rural. García y su cúpula se habrían aprovechado del programa social para obtener beneficios particulares. Lo hicieron presuntamente a través de la evasión de controles, la adjudicación de obras e inflación de costos. Sergio Tejada, ex congresista del Perú, detalló que una de las empresas que obtuvo contratos para trabajar en “Agua para Todos” por más de 300 millones de soles fue la española Abengoa, que a partir del 2013 contó con Alan García como consultor remunerado.
  • Presiones políticas en el proceso judicial del caso Business Track (BTR). Alan García, Jorge del Castillo y Hernán Garrido Lecca habrían formado parte de una “organización delictiva”para evitar que se esclarezcan las actividades ilegales de Business Track (BTR). La empresa BTR estuvo implicada en espionajes telefónicos que revelarían negociaciones irregulares entre los miembros del gobierno y el partido aprista. Una de las conversaciones que interceptó fue la que sostuvieron Químper y Rómulo León, y que desencadenó el escándalo denominado “Petroaudios”. Alan García y Jorge del Castillo evitaron que otros casos de corrupción sean de conocimiento público. Por ello, advierte que se cometió el presunto delito de asociación ilícita para delinquir. Hubo un informe de una Comisión Investigadora que fue aprobado por el Pleno del Congreso.
  • La intervención de la Policía de Sao Paulo en el 2009 en las oficinas del grupo Camargo Correay las viviendas de sus altos directivos permitió incautar documentos, memorias USB y acceder a correos que revelarían pagos de coimas de empresas brasileñas a políticos y funcionarios a cambio de licitaciones de obras, una de ellas es la carretera interoceánica, que une Brasil y Perú. En una de las memorias USB incautadas a Pietro Gavina, ex director del Grupo Camargo Correa, se encuentra información sobre presuntos pagos irregulares a funcionarios peruanos entre el 2005 y el 2008. Ese periodo corresponde al tramo final del gobierno de Alejandro Toledo y al inicio del segundo mandato de Alan García. Durante ambos periodos, se aprobaron sospechosos incrementos en la inversión de la carretera interoceánica. En 2005, la construcción de la Interoceánica Sur se estimó en aproximadamente 800 millones de dólares. A diciembre del 2015, ya había costado 4233 millones de dólares (Juan Pari. Estado Corrupto, los Megaproyetos del Caso Lavajato en el Perú). Cabe resaltar que la carretera IIRSA SUR no contaba para su aprobación con estudios de ingeniería, geología, ni estudio de impacto ambiental y es la carretera más costosa jamás construida, según Francisco Durand.
  • La remodelación de colegios emblemáticosdurante el segundo gobierno de Alan García habría servido para encubrir grandes desembolsos de fondos públicos a terceros. En este caso, se detectó que el exmandatario aprista cometió una presunta falta constitucional al promulgar el Decreto de Urgencia 004-2009, que permitió realizar contrataciones sin licitaciones. Amparados en ese polémico decreto, funcionarios del Ministerio de Educación lograron evadir los procedimientos establecidos para realizar contrataciones. Una investigación de la revista ‘Poder’ detectó que la presunta red delictiva de Rodolfo Orellana, tuvo participación en este caso a través de su cooperativa de ahorro Coopex, que habría entregado cartas-fianza ilegales a las empresas que se encargaron de las remodelaciones del colegio Clorinda Matto de Turner en el Cusco.

 

Por otro lado, si Alan quería pasar a la historia, de hecho que lo consiguió con el famoso Baguazo en este su segundo gobierno. El 05 de junio del 2009,su Ministra del Interior, Mercedes Cabanillas ordenó que la Policía recuperara las carreteras tomadas por indígenas amazónicos por la explotación de tierras eriazas. Murieron 35 comuneros nativos, fundamentalmente aguarunas y huambisas, jíbaros, y 24 policías “todos ellos buenos, jóvenes y con familias a las que querer, cuidar y mantener” (se recomienda para profundizar este tema la lectura de La Otra Cara del Baguazo de Jaime Royo Villanova y Pavá). Alan fue verdugo de aquellos a los que llamó ciudadanos de segunda clase y aunque se disculpó en su último discurso presidencial en el 2011, sus palabras no les han devuelto la vida. Quizá, y sólo quizá, quienes deben estar muy agradecidos con él son los cerca 5500 delincuentes, de los cuales 3200 eran narcotraficantes, que indultó.

Pero al ser efímeros la vida como el poder, terminado su segundo gobierno, Alan García fue perdiendo paulatinamente influencias en las instituciones, ya el Ejecutivo no tenía injerencia en la designación de jueces y fiscales, por tanto, ahora si tenía que enfrentar nuevas camadas de operadores jurídicos que ya no admiraban sus talentos sino que escudriñaban sus ilícitos. Hacia el 2018 ya se le investigaba por la dación de los Decretos de Urgencia de los Tramos II y III de la interoceánica que permitieron contratos ilegales; por la confesión que en febrero del 2018 había hecho Barata de haber entregado 200 mil dólares para su campaña electoral del 2006; por la Conferencia de 100 000 dólares entre otros.

Su jaque mate llegó cuando en el 2019 el Acuerdo de Odebrecht permitió interrogar y encontrar documentos que comprobaron que esta empresa corruptora entregó 40 000 dólares al APRA y 60 000 dólares a Laque (Luis Alva Castro), y que a través de Faresh Miguel Atala Herrera, ex vicepresidente de Petro Perú, y Luis José Nava Gibert (Chalán), se le había pagado a Alan 14 millones de dólares por la concesión del Metro de Lima y la Interoceánica Sur.

La mañana del 17 de abril del 2019, ya la suerte de Alan estaba echada. La corrupción lo había carcomido, lo había hecho un montón de moléculas que expectoraba cualquier insinuación de corrupción. Se veía a un hombre ansioso y desesperado en sus últimas entrevistas. Había intentado fugar a Uruguay, so pretexto de ser perseguido político (como siempre fue su sofisma) pero ya la fiscalía había hilado fino y el escribidor del Rey de la Baraja, del Perro del Hortelano, de 90 Años de Aprismo no tenía escapatoria. Una orden de detención preliminar se había emitido, se venía la prisión preventiva, se venía la condena, ya no había Gaviria que lo rescatara, ya no había techos por donde fugar, ya no había argucias que inventar, ya no había jueces a los que conminar, ya no había jóvenes que se dejaran por su verbo encandilar, ya no había prensa a la que engatusar, ya no había nada, nada. Imagino que no se imaginaba lo que pasaba, imagino que hubo gozo al momento de disparar, ya que, finalmente nadie lo pudo condenar. Alan esa mañana estaba muerto en vida y decidió morir para vivir.

Foto: Alan García Pérez – Internet.

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